MI LIBRO NUEVO

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NOTA DEL AUTOR
Prepárense para leer la historia de un señor de la guerra que quiso que le concedieran el Premio Nobel de la Paz. Nunca hubo mayor desatino. Puede que hayan adivinado el nombre de este señor poderoso. Su nombre aparecerá en este relato de ideologías perversas, adictivas, de conductas maquiavélicas, neuróticas e incompetentes. Un señor que, como un Rey Sol moderno, quiso ser el centro del universo. Que hablen de mí, aunque sea para mal. Un señor que quiso controlar todo: el clima, las migraciones humanas, las migraciones animales, las relaciones entre países, las riquezas de todo el orbe terráqueo. Una joya de persona. La avaricia hecha carne.
El 29 de enero de 2026, el cantante Bruce Springsteen, una persona comprometida y querida por la mayoría de gente decente, dedicó al señor de la guerra una canción, The Streets of Minneapolis, una denuncia de sus políticas migratorias. La deportación masiva de inmigrantes en Estados Unidos planteó utilizar el ejército federal, agencias como el ICE y cuerpos de policía locales para expulsar al menos a 11 millones de inmigrantes en situación irregular que residen en el país. Gran parte del plan ha sido adaptado del Proyecto 2025, impulsado por la Fundación Heritage.
Estas son las palabras de Springsteen:
Oh our Minneapolis, I hear your voice
Singing through the bloody mist
We’ll take our stand for this land
And the stranger in our midst
Here in our home they killed and roamed
In the winter of ’26
We’ll remember the names of those who died
On the streets of Minneapolis
Durante los primeros 50 días de su gobierno, del 20 de enero al 10 de marzo de 2025, el ICE realizó 32.809 arrestos, según datos oficiales. Además, 37.660 personas, muchas de ellas latinas, fueron deportadas durante el primer mes de su administración.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) es la agencia encargada de fortalecer la seguridad fronteriza y prevenir el movimiento ilegal de personas, bienes y fondos hacia, dentro y fuera de Estados Unidos. Fue creado en 2003 y cuenta con 20.000 empleados repartidos por todo Estados Unidos y otros países, y un presupuesto de 8.000 millones de dólares anuales.
Que hablen de mí, aunque hablen mal de mí.
El problema radica en que muchos, en especial los jóvenes, hablan muy bien de él. Porque este señor innombrable ha logrado, a base de infiltrar asesores por toda la faz de la Tierra, que su ideología parafascista haya penetrado en las mentes aborregadas de miles de ciudadanos. Con un despliegue mediático orquestado por sus seguidores, el señor de la guerra ha construido un culto a la personalidad que distorsiona la realidad de los hechos. Con cada tweet, cada discurso cargado de retórica incendiaria, ha logrado seducir a aquellos que, por desesperación o ignorancia, se aferran a sus promesas de grandeza nacional.
En este contexto, el ascenso de movimientos de ultraderecha en varias partes del mundo parece menos un fenómeno aislado y más una consecuencia directa de la ideología que él representa. Camuflados bajo la bandera de la salvación patriótica, estos grupos propagan mensajes de xenofobia, racismo y división social. Las manifestaciones de violencia e intolerancia han brotado como hongos en un clima propicio para el odio.
La reacción de la comunidad internacional ha sido, en muchos casos, tibia y vacilante. Las voces que claman por justicia y compasión son ahogadas por el ruido de la desinformación. Figuras icónicas, como el citado Bruce Springsteen, son relegadas a un rincón oscuro del discurso público, mientras que los beneficiarios de esta deshumanización retuercen las narrativas a su favor. En este paisaje sombrío, el eco de las atrocidades pasadas resuena con fuerza, recordándonos que la historia tiende a repetirse para aquellos que eligen ignorarla.
Pero en medio de esta tormenta de odio, todavía existe una resistencia valiente. Grupos de jóvenes activistas, artistas y pensadores críticos se levantan con poderosas voces contra la injusticia. A través de movimientos artísticos, manifestaciones pacíficas y campañas de concienciación, reconstruyen puentes. Su batalla es contra el olvido, contra la normalización de la intolerancia y, sobre todo, por el reconocimiento de la dignidad humana que no puede ser obliterada por una ideología corrosiva.
Que hablen de mí, aunque hablen mal de mí. Que se cuenten las historias de aquellos que no tuvieron voz; es un recordatorio constante de que siempre habrá quienes luchan por un mundo más justo. En esta narrativa de opresión y resistencia, se forjan nuevas formas de solidaridad, el antídoto necesario para contrarrestar la destructiva ambición de aquellos que solo buscan el poder.
Días antes del lanzamiento de la canción de Springsteen, el 3 de enero de 2026, el poderoso ejército, del que el innombrable es comandante en jefe, invadió territorio venezolano y capturó a Nicolás Maduro, otro presidente neurótico, dictador y estrafalario. Este secuestro del dictador venezolano viola todas las leyes del derecho intetrnacional, el mandato de la ONU de respetar la política interna de cada país. ¿Quién de los dos será más estrafalario?
La misma tarde del 3 de enero, desde su mansión en Florida, el señor de la guerra afirmó que habían detenido a Maduro por narcotraficante. Sus palabras posteriores no dejaron lugar a las dudas por si todavía había alguien que dudaba del verdadero objetivo de su invasión. Quiero el petróleo venezolano. Quiero el premio Nobel de la Paz, pero se lo han concedido a una señora, muy maja, pero falta de apoyo y carisma entre los venezolanos. Se refería a María Corina Machado, la opositora de Maduro. Esta señora no tiene el respeto de los venezolanos. No tiene entidad para liderar una transición a la democracia. Se quedó tan ancho. Era una rabieta de niño consentido al que le han quitado su regalo favorito: el Nobel de la Paz.
Todo el petróleo del planeta es mío. Que se prepare la antigua Persia. América es lo primero. America, first. Que se prepare Groenlandia, que me servirá para controlar el paso de mercancías y petroleros por el Norte del planteta. Mi Planeta.
Muy pocas veces se menciona en los medios el número de civiles asesinados en la invasión de Venezuela. Muchos de ellos cubanos, responsables de la seguridad de Maduro. ¿Acaso la vida de cualquiera de ellos es menos preciada que la de cualquier dictador, se llame como se llame? En nuestro bando no ha habido bajas. Dios sea loado. Así aseguró el innombrable desde Florida, la tarde del 3 de enero. La vanagloria de un demente.
Estamos asistiendo a la deshumanización de la vida política. Esta es la verdad. Los millones de votantes norteamericanos que apostaron por este presidente innombrable se están arrepintiendo. Asisten a un despropósito de medidas y decretos, día a día. Cada cual más ilógica de la anterior. Su economía está empeorando; sus vecinos apátridas que llegaron a su tierra en busca del paraíso, están siendo deportados sin la más mínima protección legal; las leyes que el gobierno está aprobando parecen más el trabajo de un gabinete de insensatos mandados por un inconsciente; USA se ha retirado de la Organización Mundial de la Salud, ha puesto a la OTAN al borde de la ruptura con su política de armarse hasta los dientes; han despedido a miles de funcionarios federales por ser sospechosos de votar al partido de la oposición; se envalentonaron diciendo que las guerras de Ucrania y Gaza serían cuestión de días, que ellos estaban aquí para pacificar el planeta. La verdad es que los conflictos han aumentado en intensidad desde sus bravuconadas. Ha apostado por Putin y el líder israelí, Netanyahu, desoyendo las llamadas a la lógica de Europa. Los países europeos tienen que aumentar sus gastos en defensa porque a un presidente insensato e ilógico se le ocurre ser el salvador del universo, apoyando a las fábricas de armamento que exportan su mercancía a Israel, y ahora lo harán a Europa, necesitada de armas para defenderse de un enemigo que solo está en la mente de un presidente digno de la mayor atención de la mejor chirigota.
Hay una limpieza étnica en Gaza, un genocidio contra los palestinos. Los miles de niños, mujeres, ancianos, jóvenes, asesinados por las bombas y la ocupación israelí ¿son todos terroristas de Hamas? ¿Lo son los cientos de médicos y enfermeros voluntarios asesinados que acudieron a la franja para ayudar?, ¿lo eran los enfermos dentro de los hospitales bombardeados en todo el territorio gazatí? Netanyahu no parará hasta que todo este territorio mediterráneo de Palestina sea anexionado por Israel, con la ayuda en armas de los norteamericanos. Luego Trump tendrá vía libre para que sus negocios hoteleros, campos de golf, resorts, acampen en un lugar olvidado por las democracias occidentales. Un lugar muy cercano a Tierra Santa, para los cristianos, judíos y musulmanes. Pero al Sr. Trump se le ocurre que podría ser el próximo Papa y se viste como un Papa ridículo, payaso, faltón, que insulta a toda la humanidad, a todas las creencias y a todas las personas, los inmigrantes en primer lugar. El América First, desafortunadamente, está calando en sectores más jóvenes de la sociedad europea, que ven en los líderes ultras, los seguidores ideológicos de un insolidario inconsciente, su salvación. ¿Salvación de qué y de quién? Apostar por estos líderes, como ha ocurrido en Hungría, Italia, Rumanía, Rusia, algunas ciudades y regiones de Francia y España, es avocar a la humanidad a una confrontación. El egoísmo sustituirá al humanismo. Una pena. Una desgracia. Hay que alzar la voz contra esta situación. Los norteamericanos ya están hartos de las medidas de Trump. Ya saben que los aranceles les van a traer más pobreza. Digan lo que digan los asesores Musk, Vance, Rubio, Hegseth…
El tirano americano nunca pensó, porque pensar no es lo suyo, que los venezolanos podrían preferir a su tirano antes que a un tirano foráneo.
Quizás este señor guerrero sea el resultado de una época y una política que detesta todo tipo de conocimiento. Lo que no produce se concibe como pérdida de tiempo. Las palabras de Manuela Carmena, abogada progesista, antigua alcaldesa de Madrid, superviviente de la matanza de abogados de Atocha por parte de un grupo de extrema derecha, que hoy sería seguidor del señor de la guerra, resuenan bien claro:
Este señor ha tenido una actitud delictiva. El secuestro de Maduro es un acto terrorista. Se está derrumbando un muro de la convivencia, basada en el derecho internacional.
La guerra de Irán, apoyándose en su gemelo israelí, reafirma las palabras de la exalcaldesa.
COMIENZA LA HISTORIA DEL HOMBRE GUERRERO
QUE QUISO GANAR UN NOBEL.
CAPÍTULO PRIMERO
PRIMERA RAZÓN PARA ODIAR LA IDEOLOGÍA DE TRUMP
INMIGRANTES EN LA FAMILIA DE TRUMP

